Cuando las mujeres de entre 18 a 35 años se deciden por la donación de óvulos les asaltan muchas dudas: ¿puedo ser donante? ¿Me pagan? ¿Para qué sirve? ¿Y qué pasa si nadie quiere mis óvulos, que hacen con ellos? ¿Me duele? ¿Podré tener mis propios hijos tras la donación? ¿Que sabe la receptora de mi? ¿Tiene riesgos la donación de óvulos?
A lo largo de esta web vamos a contestar a todas las preguntas que puede tener una mujer que quiera donar sus óvulos. Las donaciones de órganos salvan miles de vidas a diario en el mundo y las donaciones de óvulos permiten crear vidas a miles de parejas con problemas. Es un acto que permite tener hijos a quien no puede de motu propio.
Las receptoras, ese último eslabón de la cadena, suelen ser mayores en número que las donantes y pueden ser receptoras por muchas cuestiones:
Así pues, la principal técnica seguida con los óvulos cedidos por las donantes para tener niños es el de la fecundación in vitro, es decir, la fecundación de los óvulos fuera del organismo de la receptora y la posterior introducción de dos a tres embriones -óvulos fecundados- en su útero.
Tal y como exige la normativa vigente, los óvulos utilizados deberán provenir de una donante con características físicas lo más parecidas posibles a las de la receptora.
El porcentaje de éxito de este procedimiento con óvulos donados, cuyo coste para la receptora va de la gratuidad en los centros públicos hasta los cerca de 6.000 euros en los privados, varía de un 40% a un 60% por ciclo o intento, lo que constituye la tasa de éxito más elevada entre las técnicas de reproducción asistida.